• Marco Lari

Amigos

Lugano, Suiza

Sentados disfrutamos del descanso, algunos descansan en cuclillas, otros de pie y otros tumbados en el mar.


¡Porque llegué tarde!


Veo dos aves calentando el cuerpo a temperatura solar, esperando que el alcohol se evapore de sus sangres.


Veo dos vasos de cerveza vacíos y mi garganta se refresca al contemplar el disfrute de la vida al borde del lago.


¡Hubiese acelerado el paso!


Y haber podido disfrutar de tan grata compañía.

Mi garganta está seca sin poder dar un sorbo a las grandes historias que imagino me contarían las aves.


¿Cuántos cielos habrán divisado?, ¿cuántas montañas y senderos habrán recorrido desde lo alto?, y ¿cuántos vientos habrán desafiado?.


¡Aplaco mi sed con la vida misma!